LA IMPORTANCIA DE LA MECÁNICA DE SUELOS EN LAS OBRAS

Los estudios de mecánica de suelos, propiamente denominados estudios geotécnicos, son obligatorios en muchas ciudades y proyectos, dada su importancia para poder detectar y solucionar problemáticas en el subsuelo. El no hacerlo generalmente aumenta los montos de construcción y mantiene ocultos importantes riesgos en todas las etapas de proyecto, construcción y operación de las obras.

¿En consiste un Estudio de Mecánica de Suelos?

Para fines prácticos, podríamos decir que es un documento elaborado por un especialista reconocido y acreditado en mecánica de suelos, a en el cual se describe los estratos y características del terreno en un área específica, que además para el caso de edificaciones, determina las propiedades de las cimentaciones y la resistencia del material sobre el que se desplantan. Asimismo, es la base para que los diseñadores estructurales puedan hacer cálculos mucho más reales y precisos, y por lo tanto seguros.

Pero el este estudio va mucho más allá de esto. Como su nombre lo indica: es todo un estudio y análisis de las condiciones del subsuelo y las implicaciones de éste en la obra. Inclusive, en algunos países, como México, además de lo anterior también se deben de brindar recomendaciones para la construcción.

¿Cuál es la utilidad de un estudio de mecánica de suelos?

Su utilidad es mucho más fácil de entender si se hace una analogía con la medicina. Cuando alguien se enferma o tiene alguna complicación, generalmente se le solicitan estudios para que el médico entienda mejor el caso y determine el tratamiento o intervención para mejorar las condiciones de su paciente.

Pues aquí es igual. El estudio sirve, no sólo para determinar “cuánto aguanta el suelo” o qué tipo de cimentación se necesita y sus propiedades. Algo más importante aún es que, dependiendo del grado de detalle con que se haga, se puede entender con mayor claridad cuál es su comportamiento y en consecuencia qué podemos esperar de él en cada caso que imaginemos.

Por lo tanto, también sirve para predecir las problemáticas del terreno, como presencia de grietas, cavidades, suelos colapsables, suelos blandos y arenas licuables (conocidas coloquialmente como “movedizas”). Muchos de estos casos, presentes en diferentes zonas de México.

Igualmente, con el estudio de mecánica de suelos se determinan las mejores técnicas y maquinarias para poder excavar de manera eficiente y segura. Se puede decidir con mayor certeza la implementación de diferentes técnicas constructivas para la contención de excavaciones y su apuntalamiento, mejoramientos de terrenos y el uso de los suelos estudiados como relleno de excavaciones o para construcción de plataformas.

¿Cuándo es necesario hacer un estudio de mecánica de suelos?

En muchos reglamentos se establece claramente cuándo es obligatoria la realización de estos estudios. De cualquier manera, es recomendable hacer este tipo de estudios siempre que exista inquietud sobre las condiciones del terreno. Particularmente, para obras nuevas o ampliaciones en zonas no estudiadas.

Lo más común es que se requiera para nuevos proyectos de edificios, infraestructura urbana o industrial. Sin embargo, se realiza también para obras civiles, movimientos de tierra, explotación de minas y bancos de materiales.

Aunque generalmente no se requiere este tipo de estudios para casa-habitación, se recomienda su ejecución para zonas complicadas o cuando hay colindancias sensibles, como edificios históricos, infraestructura urbana subterránea importante (como túneles de metro) o en casos de suelos con altos riesgos potenciales vinculados al terreno.

¿Cuánto cuesta un estudio de mecánica de suelos?

Debido a que todas las obras de construcción son diferentes y a que el subsuelo cambia, es imposible determinar un “costo estándar” para la realización estos estudios. Si bien, en distintas normatividades y referencias nacionales e internacionales se establecen algunas recomendaciones para la determinación de la cantidad de sondeos y las profundidades de exploración, en realidad, este costo debe de ir ligado a lo que nos interesa conocer del terreno, más que a los metros cuadrados de la obra o su altura.

Comúnmente, en países con alta conciencia ingenieril, se propone el uso de entre el 1% y 2% del presupuesto total de la obra. Aunque en casos particulares se ha decidido aumentarlo o reducirlo, conociendo de antemano que esto impacta en la previsión de riesgos de manera inversa al monto destinado.